miércoles, 29 de julio de 2026

HISTORIA DE LA MARIMBA EN ESPAÑA DENTRO DE LA MÚSICA ACADÉMICA, DESDE LOS AÑOS 60’ HASTA FINALES DEL SIGLO XX

 


HISTORIA DE LA MARIMBA EN ESPAÑA
DENTRO DE LA MÚSICA ACADÉMICA,
DESDE LOS AÑOS 60’
HASTA FINALES DEL SIGLO XX

©ClaudioCascales


Aula de Percusión, RCSMM, 1964
(Imagen cortesía de José Luis Temes coloreada con IA)

 

La historia de la Marimba en España en el siglo XX la podemos dividir en dos grandes periodos. El PRIMER PERIODO se extendería desde comienzos de siglo hasta 1963, que podríamos a su vez dividir en dos segmentos, antes y después de la Guerra Civil (1936-39). Este primer periodo se caracteriza por las actuaciones de agrupaciones, orquestas o bandas de marimbas venidas de Mesoamérica (con instrumentos artesanales), preferentemente guatemaltecas, mexicanas y salvadoreñas, en el que los repertorios difieren antes y después del periodo bélico. De todo ello hemos realizado previamente dos amplios artículos en este mismo blog, los cuales se pueden consultar en los siguientes enlaces.



El SEGUNDO PERIODO se origina a partir de 1963. Surge cuando con las corrientes de vanguardia, especialmente representadas en nuestro país por la llamada Generación del 51, llegan a España las primeras marimbas industriales “de marca”, “de concierto”, manufactura o industrial, en forma de xilomarimbas (tal y como era tendencia en la Europa del momento, con marcas como Premier, Bergerault, Ajax o Royal Percusion Studio 49), con el fin de aportar nuevas posibilidades sonoras y tímbricas al repertorio contemporáneo de la época, no estando en ese momento incluida aún dentro de los planes de estudio de los conservatorios, sin bien es verdad que como veremos, el Conservatorio de Madrid en esa fecha ya contaba entre su instrumental con una de ellas.

Los compositores de la Generación del 51 no se adscribieron a un estilo uniforme, puesto que si bien se pueda hablar de ciertas características muy generales, cada cual adoptó una línea acorde con sus intereses, temperamento y gusto, evolucionando personalmente hacia la conquista de estilos propios, en algunos casos perfectamente definidos. Aclarar que esta generación se polarizó en dos ciudades y dos asociaciones o grupos de referencia: Madrid, con el llamado Grupo Nueva Música desde 1958, al amparo del aula de música del Ateneo madrileño y Barcelona con el Club 49, retomando el extinto desde 1957 Círculo Manuel de Falla, al amparo del Instituto Francés de la ciudad. 

Ambas instituciones se originaron con el propósito de dar visibilidad e impulsar la obra de nuevos compositores y ambos grupos tuvieron el apoyo de varias asociaciones y entidades tanto públicas como privadas, como Juventudes Musicales, la Fundación Juan March y Universidades como la Complutense de Madrid entre otras, además de varios colegios mayores y numerosos apoyos provados. Estas asociaciones dieron el acceso para dinamizar y actualizar la vida musical española con nuevas ideas, numerosas propuestas y proyectos, sobre todo dentro de la música de cámara, en la que el serialismo, la aleatoriedad, las nuevas grafías y la música electroacústica, que fueron asumidos sin complejos por los compositores, siendo los instrumentos de percusión en general importantísimos para su expresión y expansión creativa.

El estudio de académico de los instrumentos de percusión se regulariza por primera vez en España con el Decreto de 15 de junio de 1942, sin carácter oficial. En 1964 estableció en el Real Conservatorio de Música de Madrid, la asignatura de Instrumentos de percusión (Timbales e instrumentos rítmicos de percusión). Ese mismo año la asignatura también se implantó en el Conservatorio de Valencia y posteriormente en los de Alicante y Sevilla.

El Decreto 2618/1966, sobre Reglamentación General de los Conservatorios de Música, más conocido como “Plan 66”, en su Artículo V, estableció una nueva y más racional estructuración académica musical en España, especialmente para los estudios de los instrumentos de percusión. Esta nueva reglamentación y ordenación provocó un cambio radical, en cuanto a la importancia y determinación de los instrumentos la especialidad, siendo el detonante de la aparición de una generación de percusionistas españoles, nacidos entre las décadas de los años 40’ y 50’ del siglo pasado, y que serán fundamentales para el definitivo desarrollo de la percusión en España hasta nuestros días.

En dicha Ley, los tres Grados en los que se agrupaban las enseñanzas de Instrumentos de Percusión que se impartían en los Conservatorios eran: Grado Elemental (Curso Primero, tras un Curso Preparatorio de Solfeo y Teoría de la Música), Grado Medio (Cursos Segundo y Tercero) y, Grado Superior (Cuarto y Quinto).

El primer "profesor especial" de instrumentos de percusión desde 1966 en nuestro país, fue José María Martín Porrás (1923-2017), tras un periodo de interinidad de dos años, el cual ejerció una amplia labor pedagógica en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid hasta su jubilación n 1985. “Con toda seguridad, a día de hoy, su figura no está suficientemente reconocida, tanto por las instituciones como por el propio colectivo profesional” (José Luis Temes); “Hizo un enorme trabajo que quizás no se le haya reconocido suficientemente” (Xavier Joaquin). "El fue quién creó la escuela de percusión madrileña" (Revista Ritmo, 1974). 

BOE, 30 de mayo de 1966, pág. 6757

NOTA.- El acceso a esta plaza tuvo otro aspirante: Julio Magro Rodríguez (BOE, 2 de agosto de 1965, pág. 10885).

Pronto a Martín Porrás se le unió Enrique Llácer Soler “Regolí” (1934-2024) en el mismo centro. Ambos docentes fueron determinantes para el desarrollo de la percusión en España hasta los años 80’, si bien con personalidades, referencias, experiencias y motivaciones diferentes, tuvieron un comportamiento profesional y artístico cuya influencia se extendería hasta finales de siglo.

José María Martín Porrás(1923-2017)

Pese a las grandes condiciones interpretativas, pedagógicas, vanguardistas y humanísticas, así como la época en la que le tocó desarrollar su carrera, José María Martín Porrás fue, según todos los testimonios de aquellos que le conocieron y trabajaron con él, un gran maestro, creando la primera escuela reconocida de percusión española. Martín Porrás, a pesar de su gran competencia pedagógica generalista y en cuanto a aspectos relacionados con el ritmo y los instrumentos de percusión en general, no fue un especialista en los instrumentos de láminas, por haber tenido una trayectoria muy alejada de esa técnica específica y repertorio de estos instrumentos (e incluso acceso a ellos podríamos añadir), a los que apenas se dedicaban en el Conservatorio por aquel entonces, el estudio de algunos de los pasajes orquestales más paradigmáticos de las obras de Stravinsky, Bartók, etc., con el xilofón, además del trabajo de algún método de vibráfono, con toda seguridad por proximidad, de origen francés. No podemos descartar la posibilidad de que llegara por diferentes motivos literatura italiana, alemana e incluso nortemericana.

Hoja del lunes, 1 de enero de 1979, pág. 28

Eso sí, Martín Porrás siempre fue un profesor honesto y en la medida de sus posibilidades animó a sus alumnos a estudiarlos, requiriendo a las instituciones para la adquisición de uno de ellos. Tenemos una prueba gráfica de que en el año 1964, el aula del Conservatorio de Madrid ya contaba con al menos una xilomarimba de cuatro octavas y sin embargo aún carecía de timbales cromáticos (foto conservada por José Luis Temes).

Aula de percusión del Real Conservatorio de Madrid, 1964
(imagen cortesía de José Luis Temes)

También le debemos a Martín Porrás el primer intento serio de crear una metodología progresiva específica para los instrumentos de percusión con su Tratado de Instrumentos de percusión y rítmica (Editorial Alpuerto, 1972). Un proyecto ambicioso adaptado al Decreto 2618/1966 en el cual se pretendía además de “un programa completo de educación y adiestramiento progresivo para el futuro percusionista”, ser un material útil para el compositor y de complemento en el plano de la rítmica para músicos estudiantes y profesionales. Con prólogo de Cristóbal Halffter, la obra se divide en tres volúmenes: Curso 1º: Timbales clásicos, caja y rítmica; Curso 2º: Timbales cromáticos o de pedal, rítmica e instrumentos diversos y Curso 3º: Timbales cromáticos, instrumentos diversos y rítmica. Aunque en el proyecto se contemplaban cinco volúmenes, no hay constancia documental de que se publicaran los dos últimos (Cursos 4º y 5º), ni siquiera que el autor los bocetara.

Así podemos afirmar que la competencia y el trabajo pedagógico de Martín Porrás fue determinante para el desarrollo de la percusión en España hasta los años 80’, pudiéndolo considerar como el referente de al menos la Segunda y por extensión de la Tercera Generación de percusionistas españoles.

Comentar que José María Martín Porrás fue el dedicatario de Dos movimivientos para timbal y orquesta, de Cristóbal Halffter (1930-2021), que además los interpretó en su estreno absoluto, el 25 de junio de 1957 en el Palacio de Carlos V, dentro del marco del quinto Festival de Música y Danza de Granada, bajo de dirección de Ataúlfo Argenta (1913-1958), obra con la que el autor ganaría el Premio de Juventudes Musicales la Unesco.

LO QUE HA DICHO FERNAN DEZ-CID DEL PERCUSIONISTA MARTIN PORRAS "La escena presentaba para ।a ejecución de «Zyklus» un aspecto impresionante. En el enorme atril, la partitura con la nueva grafía. Luego, varias clases de cajas, de tambores utilizados en forma normal con toques en los bordes, con ataques de baque tas diversas, de escobillas, manos, dedos; platos, también de distinto calibre, fijos y al aire; xilófono, vibráfono, gong, tam- tam, triángulos, instrumentos de origen exótico popularizados en el mundo del «jazz». Como un malabarista, como un taumaturgo de la vertiginosidad, de la elasticidad y del temple, con seguridad y dominio palpables. Martín Porrás se desenvolvió en el dificilísimo alarde con brillantez pasmosa. Tanto cuando se trataba por procedimientos normales de alcanzar bellos timbres y contrastes felices, como cuando a un plato se le hacía girar como ruleta mágica y se jugaba para conseguir «colores» con hierros, varillas, ataques en los bordes, en la pequeña cúpula... El crítico le rinde el aplauso, con la alegría de poder brindar su compensación moral a un instru mentista que es honra de la plan tilla madrileña y española" (Baleares, 1 de junio de 1963, pág. 19).

Posteriores a los podemos denominar como GENERACIÓN “DE LOS PIONEROS” (muy pocos son los conocidos de esta), nacidos a finales del siglo XIX y que desarrollaron su actividad profesional en la primera mitad de siglo XX, en la cual destacan los alicantinos José (Pepe) Gorgé y Soler (1859-¿?), nacido en la capital mediterránea, timbalero de la Orquesta del Teatro Real y de la Capilla del Palacio Real Real, su hijo Miguel, quién asímismo fue timbalero de la Orquesta Sinfónica de la Villa y Corte, y la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Fernández Arbós (Orquesta Arbós), así como Eliseo Martín (1889-1963), nacido en Alcoy, profesor de percusión en el Conservatorio Municipal de Barcelona desde el año 1945, además de ser timbalero de las orquestas más importantes de la ciudad, y coetáneos con la PRIMERA GENERACIÓN de la Escuela Moderna de percusión en España, la cual engloba a aquellos músicos nacidos entre las décadas de los años 20’ y 30’ del siglo pasado de la que también son representantes, además de Martín Porrás y Regolí, Luis Vicente, Pedro Puerto, Robert Armengol, Julio Magro, Roberto Campos, Agapito Toral, Victoriano Jorge, José Santacana y otros muchos. Su nueva forma de entender el papel interpretativo y académico de los instrumentos de percusión en general, hará que el estudio de la especialidad se integre y se normalice progresivamente en los centros educativos en las siguientes décadas.

Por otro lado, si bien hay testimonios y referencias en la prensa escrita, está por estudiar el contacto y la influencia que tuvieron en la década de los 60’ las visitas a Madrid y Barcelona de renombrados solistas internacionales como: Cristoph Caskel, Jan Williams, Sylvio Gualda, Michael W. Ranta, Max Neuhaus o el mismo Siegfried Fink, especialmente.
Michael W. Ranta en Barcelona, 13 de mayo de 1968

Nota.- En el concierto se interpretaron Aria (Giuseppe G. Englert), Agol Rhythmen, (del propio Ranta), Plot for Percussion (Herbert Brün), Water Music (Joseph Byrd) y Double Music (John Cage) (La Vanguardia Española, 15 de mayo de 1968, pág. 27).

Este mismo concierto lo interpretó Ranta en Madrid a finales de febrero del mismo año en el conservatorio madrileño, contando esta vez con la colaboración de Martín Porrás, sin bien en esta ocasión también se interpretaron Recitative and Improvisation (Elliot Carter) The King of Denmark (Morton Feldman), e Interieur I (Helmut Lachenmann) (Antonio Fernández Cid, ABC, jueves 28 de febrero de 1968, pág. 82).

Así surge la SEGUNDA GENERACIÓN de percusionistas españoles, nacidos entre los años 40’ y 50’ del siglo pasado con la cual se establecerán las bases y se desarrollará el estudio de los instrumentos de percusión. Esta generación se caracterizó por ser abierta y muy motivada, la cual regeneró y actualizó la praxis interpretativa, interesándose por las nuevas técnicas performativas y sus posibilidades expresivas, desarrollándolas en las programaciones de los conservatorios más importantes de España en aquel momento, ya que la práctica totalidad de sus miembros se dedicaron a la enseñanza.

Nos referimos a Xavier Joaquin, desde 1980 en el Conservatorio Superior Municipal de Música de Barcelona (fundador además en 1978 del grupo Percussions de Barcelona), Manuel Tomás, desde 1983 en el Conservatorio Superior de Música “Joaquín Rodrigo” de Valencia, Javier Benet, desde 1983 en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid; Pedro Vicedo, desde 1983 en el Conservatorio Superior de Música “Manuel Castillo” de Sevilla; y Joan García Iborra, en 1983 en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y desde 1984 en el Conservatorio Superior de Música “Óscar Esplá” de Alicante.

Destacamos a Xavier Joaquín, el único de su generación que publicó una serie de métodos didácticos titulados Percusion (Ed. Catalana d'Edicions Musicals), dedicadas a los Timbales (tres volúmenes, 1980), Xilofón (dos volúmenes, 1982), y el primer método realizado por un español para Marimba (en un solo volumen), el cual implementaba en doce breves pero intensos estudios, los principales aspectos técnicos del instrumento planteados y desarrollados en Method of Movement for Marimba with 590 Exercises -conocido popularmente como MOM- (Marimba Productions, 1979), de Leigth Howard Stevens (n.1953). 

Marimba 1, Xavier Joaquin
(Catalana d'Edicions Musicals, 1983)

Ya desde comienzos de la década de los 80’, el estudio de la marimba está totalmente establecido en los centros educativos españoles, gracias a los miembros de la Segunda generación, a la que hay que añadir la influencia de algunos intérpretes y solistas venidos del extranjero a cursos de verano, seminarios y clases magistrales, con las llegadas de Keiko Abe, Gary Burton, Pierre Métral, Emmanuel Séjourné y Robert Van Sice, entre otros, a la vez que los instrumentistas españoles salen a estudiar fuera (Francia y Países bajos preferentemente). Con la TERCERA GENERACIÓN de percusionistas, los nacidos entre las décadas de los años 60’ y 70’, la marimba toma definitivamente el rol y la importancia que hoy día tiene el instrumento en todos sus ámbitos interpretativos, técnicos, idiomáticos y performativos.

Pasamos ahora exponer el desarrollo histórico de la podríamos calificar como Marimba de concierto hasta finales del siglo XX, dentro de la que podríamos denominar como Música contemporánea, de la cual podemos datar sus inicios a comienzos de la década de 1960, cuando la marimba es utilizada por primera vez en una obra compuesta, estrenada e interpretada enteramente en nuestro país.

Hemos de pensar en que en los años 50’ y 60’, mientras que en Estados Unidos y Japón ya había una incipiente conciencia de tomar a la marimba como instrumento concertante, solista y camerístico con figuras de la talla de Musser, Chenoweth, Abe, Takahasi, no solamente en España sino también en el resto de Europa (claro está si excluimos de la ecuación a Wolfgang Pachla), el mundo de los instrumentos de percusión era mucho más generalista y aunque con toda seguridad en algunos países se utilizaban técnicas instrumentales más avanzadas y consolidadas, debido a las corrientes de vanguardia que imperaban por el continente desde finales de la Segunda Guerra Mundial, y en los cuales las escuelas nacionales de percusión aún no habían desarrollado el potencial performativo en los instrumentos de láminas en general y en la marimba en particular, que luego tendría a partir de los años 80’.

Por esa misma razón, lo que ocurrió en España con Martín Porrás fue aunque en menor medida, recurrente en el resto del continente, ya que a pesar de tener históricos pedagogos como Delècluse, Bagtine o Dupin (Francia), Krüger, Fink (Alemania), Torrebruno, Buonomo (Italia), Cauberghs, Pustjens, (Holanda), Blades (Inglaterra), Lylloff (Dinamarca), Pakarsky, Kupinsky (Rusia), Paliev (Bulgaria), etc., realmente el espectacular desarrollo técnico (especialmente a las técnicas de cuatro baquetas), e interpretativo de la marimba, no llegaría hasta al menos dos décadas más tarde.

En otro contexto y también perteneciente a la Primera Generación de percusionistas españoles destacar en Barcelona a Robert Armengol (1934-1991), un instrumentista muy versátil. Fue profesor en varias escuelas de música e incluso en el Conservatorio Municipal, miembro desde 1967 de la Orquesta Ciutat de Barcelona, además de estar plenamente implicado desde sus comienzos en el círculo de nuevos compositores catalanes, ya que fue componente desde su fundación del grupo Diabulus in Musica, dirigido por Joan Guinjoan, quién siempre le tuvo gran reconocimiento artístico y un especial afecto personal.

Rober Armengol, ca. 1965
(Imagen cortesía de Rober Armengol Jr.)

Las dos primeras marimbas -ambas de cuatro octavas- de las que tenemos referencia en España la encontramos, como parte del instrumental de la Orquesta Nacional de España y del Aula de Percusión del Conservatorio de Madrid y que el maestro José Luis Temes data de mediados de 1960. De la misma época son asimismo, las dos primeras marimbas (o mejor dicho xilomarimbas), venidas a nuestro país concretamente a Barcelona, que se adquirieron de forma privada. Los instrumentos fueron traídos desde Alemania por Ángel Colomer i del Romero (1915-2001) y Robert Armengol. Dos xilomarimbas Studio 49 de cinco octavas, para muy distintos usos como veremos.

Jordi Moraleda (glockenspiel), Robert Armengol (marimba),
desconocido (timbales), Carmen Bustamente (voz).
Cinco invocaciones al Crucificado (Xavier Montsalvatge)
Capella evalgélica de Barcelona (1969)
(Imagen cortesía de Robert Armengol Jr)

Ángel Colomer i del Romero (1915-2001) fue compositor, pedagogo y director de gran prestigio, no en vano se le concedió en 1985 la Cruz de San Jordi y el Premio Nacional de Música en 1992. Padre del director de orquesta Edmond Colomer (n. 1951). Fundador entre otras agrupaciones del Orfeón Laudate en 1942 y de la Orquestra Joventut Percussionista de Catalunya en 1965, una macro orquesta en torno a los cincuenta miembros, de instrumentos de percusión cuyo trabajo y repertorio se basada en la pedagogía Orff-Schulwerk. A pesar de que todos los instrumentos eran escolares, Colomer quiso dar con esta xilomarimba profesional un toque de calidad y porqué no, de visibilidad al conjunto. La orquesta tuvo un gran recorrido, grabó discos y estuvo en activo hasta bien entrado el siglo XXI.

Ángel Colomer i del Romero

Por su parte Robert Armengol, como hemos comentado con anterioridad, estuvo implicado entre otros muchos proyectos desde sus comienzos con el grupo Diabulus in Música, fundado en 1965 por Joan Guinjoan (1931-2019). Diabulus in Música era un conjunto instrumental heterogéneo dedicado a la divulgación de la música de vanguardia del siglo XX, así como a impulsar nuevas composiciones de autores jóvenes, especialmente catalanes. No en vano Armengol estrenó el 1 de febrero de 1972 en la Escuela de Ingenieros Industriales de la ciudad condal Tensió-Relax (dedicada a Siegfried Fink) para un percusionista solo, obra que posteriormente se convertiría en un clásico del repertorio de las piezas para percusión del último cuarto del siglo XX.

La primera obra en la que se incluyó una marimba en la historia de la música española fue Trivium (1962) para piano, marimba y vibráfono (un solo interprete), y tuba. Obra que además inauguró el catálogo de Tomás Marco (n. 1942). Su estreno tuvo lugar en una velada musical la casa del decorador y coleccionista portugués Duarte Pinto Coelho (1934-2010), el 21 de marzo de 1963, por el Chamber Ensemble, cuyo percusionista era Julio Magro Domínguez y bajo la dirección del propio compositor. El compositor más de cincuenta años después comenta al autor de este artículo que conoció el instrumento poco antes durante una estancia en Alemania, si bien es verdad que no recuerda con seguridad de quién era propiedad el instrumento, inclinándose por pensar que era del instrumental de la Orquesta Nacional de España, por su conexión con Magro.

De izquierda a derecha: Cristóbal Halffter, Carmelo Bernaola, Miguel Angel Coria, 
Duarte Pinto Coelho (organizador del concierto), Tomás Marco, Luis de Pablo y Ramón Barce, compositores participantes en el concierto celebrado 
la noche del el 21 de marzo de 1963,  donde se estrenó Trivium
la primera obra de la música española en la que se incluyó la marimba 
(foto: cortesía de Tomás Marco).

Tras Trivium, a lo largo de los años 60’, la marimba se fue implementando con relativa asiduidad en obras de casi todos los compositores de la generación como Trois mouvements pour piano, clarinette et percussion de Joan Guinjoan, estrenada en el Instituto Francés de Barcelona el 20 de mayo de 1965, con el propio Guinjoan al piano, Juli Panyella, clarinete y Robert Armengol a la percusión. Al año siguiente en 1966, Guinjoan volvería a incluir la marimba en Células nº 2, para piano, celesta y marimba y años más tarde en su revisión Prisma para piano, vibráfono y marimba (1979).

Un nueva e interesante y prematura inclusión de la marimba fue la pieza de Xavier Benguerel Música per a tres percussionistes (1967), estrenada por el Conjunto de Percusión de Würzburg, el 9 de abril de 1968, bajo la dirección de Siegfried Fink, en la que tres intérpretes teniendo como base instrumentos de láminas, vibráfono, marimba y xilofón, además de un nutrido número de instrumentos de metal adicionales iguales con diferentes alturas: agudas, medias y graves (crótalos, platillos, tam-tams), y otros como triángulo, maracas, temple-blocks, toms y timbales, realizan una pieza de sonoridad radicalmente abstracta fruto de su estricto procedimiento compositivo serial.

Del mismo año es Módulos III, de Luis de Pablo (1930-2021), compuesta esta vez bajo procedimientos aleatorios abiertos para diecisiete instrumentos agrupados en tres conjuntos. En el segundo de ellos el autor bilbaíno utiliza dos marimbas. La pieza la estrenó en la Orquesta de la Radio de Hamburgo bajo la dirección de Andrzej Markowski (1924-1986).

La primera obra para grupo de percusión en la que se incluyó la marimba fue Sonidos de la Noche (1969), para seis percusionistas de Josep Soler (1935-2022), dedicada y estrenada una vez más por el Conjunto de Percusión de Würzburg, con la dirección Siegfried Fink.

Tras Sonidos de la Noche, las obras para grupo de percusión crecieron y se establecieron progresivamente en el catálogo de un buen numero los compositores españoles del momento, en muchos casos por influencia y demanda de Les Percussions de Strasbourg, quienes vinieron a comienzos de los 70’ a España en varios ocasiones, a la III Decena de Música Antigua de Toledo (1971), al Festival Internacional de Música y Danza de Granada (1971 y 1973), a la Semana de la Nueva Música de Madrid (1972), y ya en el mes de octubre de 1986, donde actuaron en Barcelona, Alicante y Vitoria, bajo el patrocinio del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea. Así vieron la luz obras como Necromicón (Marco, 1971), Vielleicht (de Pablo, 1975), Acte prèable (Guerrero, 1978), Orfeuro (Seco de Arpe), etc.

Tras la estela de Les Percussions de Strasbourg surgió en 1976 el Grupo de Percusión de Madrid, dirigido por José Luis Temes (n. 1956), inspirado e impulsado por Martín Porrás, con alumnado del Conservatorio Superior de Música de Madrid. El Grupo tuvo su presentación en octubre de 1976 en el Círculo Catalán de Madrid. Para el grupo se compusieron infinidad de piezas como Zurezco olerkia (De Pablo, 1976), Resonances (Ibarrondo, 1977), Preludio de verano (Prieto, 1977), -que incluye una marimba baja-, Pasemisí-Pasemisá (Bernaola, 1979), Tartessos (Marco, 1980), Concierto a cuatro (Seco de Arpe, 1984), etc. Por su parte Percussions de Barcelona a partir de 1978, dirigido por Xavier Joaquín, también contribuyó de manera significativa a la divulgación y el estreno de nuevas obras como Concert Equinoccial (Mestres Quadreny, 1983), Tinell (Lewin- Richter, 1983), Résonances (Guinjoan, 1988), dedicada una vez más a Siegfried Fink y al Percussion Art Quartett que por aquel entonces dirigía el prestigioso pedagogo alemán. La marimba está presente en la mayoría de ellas.

Grupo de Percusión de Madrid
Pedro Estevan, Mayte Giménez, Katsunori Nishimura, 
Antonio Pérez Corcerá, Eduardo Ricio, José Luis Temes (director) y Ricardo Valle

Nota.- Otros percusionistas que pasaron por el grupo eventualmente fueron Dionisio Villalba, Jorge Algárate,  Joaquín Anaya,  Javier Benet, Félix Castro,  Juan García Iborra y Juan Pedro Ropero, entre otros. Todos ellos pueden ser incluidos en la Segunda Generación de percusionistas españoles.

Como ya apuntamos con anterioridad, en la década de 1960 y hasta muy entrada la siguiente, prácticamente no hubo contactos de los percusionistas españoles con el extranjero, si bien es verdad que fueron relativamente asiduas las apariciones, tanto en Madrid como en Barcelona, de instrumentistas venidos de fuera como Cristoph Caskel (1932-2023), Jan Williams (n. 1939), Sylvio Gualda (n. 1939), Michael W. Ranta (n. 1942), Max Neuhaus (1939-2009), y Siegfried Fink (1928-2006), este último especialmente, ya que no solo vino como intérprete sino que alentó e impulso a jóvenes autores a escribir obras nuevas, especialmente a solo y de cámara, al tiempo que realizó clases magistrales y seminarios para intérpretes y compositores.

Con la nueva generación, el estudio de los instrumentos de láminas se extendió, dando por sus características pedagógicas, tímbricas y expresivas, especial importancia a la marimba, realizando ejercicios progresivos de escalas, arpegios, intervalos, velocidad, etc., con una metodología mucho más específica, estudiando las invenciones a dos y tres voces, sonatas y partitas para violín y la suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach, al tiempo que se comenzaron a interpretar las primeras piezas de repertorio llegado a España para cuatro baquetas, venidas desde Norteamérica como los estudios y preludios de Musser, Meditacion and Dance (David Steinquest), Yellow After the Rain (Mitchell Peters), o Two Mexican Dances (Gordon Stout), de Japón Two Movements for Marimba (Toshimitsu Tanaka), y de Europa Xilo-Moments (Andrea Schneider), así como otras piezas para vibráfono y en menor medida para xilofón.

Finalmente, el instrumento se estableció y se consolidó en los planes de estudio, generalizándose progresivamente su adquisición por parte de instituciones (conservatorios), orquestas, sociedades musicales e incluso de forma privada.

De todos los pertenecientes a esta Segunda Generación de percusionistas españoles, como hemos advertido, casi todos dedicados a la enseñanza en primer término, con excepción de Javier Benet, quién abandonó el conservatorio quedándose como timbalero de la Orquesta de Radio Televisión Española, además de dedicarse por un tiempo al jazz, obteniendo el Primer Premio al Mejor Solista en el Festival de jazz de Madrid en 1984. El que más apostó por forjarse una carrera como solista fue el catalán Xavier Joaquín.

Xavier Joaquín (1947-1996), además de crear Percussions de Barcelona en 1978, tuvo una extensa carrera como solista, en el que los instrumentos de láminas y en especial la marimba fueron determinantes, al igual que a lo largo de su actividad pedagógica, primero en el Centre d’Estudis Musicals y posteriormente en el Conservatorio Superior Municipal de Barcelona. A él se debe el estreno en España del Concertino para Marimba y Orquesta de Paul Creston, los días 6 y 7 de noviembre de 1982, en el Palau de la Música Catalana, con la Orquesta Ciutat de Barcelona y bajo la dirección de Albert Argudo (n. 1945), si bien es verdad que ya en noviembre de 1973, había interpretado la premier en España del Concerto para Marimba, Vibráfono y Orquesta de Darius Milhaud, en su reducción para solista y piano en el Círculo Cultural Medina barcelonés -llamado así en referencia a la localidad de Medina del Campo- (La Vanduardia, 14 de noviembre de 1973), y en 1977 la Sonata para marimba y piano, de Peter Tanner, en el Casal del Metge, con Ángel Soler al piano (Avui, 16 de marzo de 1977). A propósito del estreno de Creston recogemos parte de la crítica de aquel concierto en el diario La Vanguardia:

“Sin embargo, yo me atrevería a decir que más que Ia composición fue la maravilla de la interpretación de Xavier Joaquin lo que de verdad interesó al público. Con una precisión que no por exigida resultó menos admirable, con una calidad sobresaliente de intérprete que justificó prestigio de excelente percusiónista. Xavier Joaquin tocó la marimba con técnica de gran alcance, pero lo más transcendente fue su tacto de músico refinado, capaz de crear climas cambiantes, todos muy bellos, y de conseguir dinámicas de amplio contraste, siempre con una nitidez timbrica que permitió apreciar las distintas coloraciones acústicas que con tanta fantasía ofreció el artista” (Joan Arnau, La Vanguardia, lunes 8 de noviembre de 1982, pág. 37).


“La Marimba clave del éxito con la OCB: Xavier Joaquin, en un trabajo muy exacto y brillante, poniendo de manifiesto un exacto dominio de instrumento y obra, consiguió los aplausos más nutridos de un público que «entró» bien en la novedad” (Comellas, Avui, 9 de noviembre de 1982, traducción: Claudio Cascales).

Xavier Joaquin junto a Albert Agudo, tras el estreno del 
Concertino de Creston en el Palau de la Música Catalana
(Avui, 9 de noviembre de 1982, página 36)

Él mismo Joaquin había estrenado con anterioridad la versión reducida de Creston con piano el 9 de julio de 1981, en el patio del antiguo Hospital de la Santa Cruz de Barcelona, dentro del ciclo Serenatas en el Barrio Gótico, además de Simil (1984) para marimba y piano de la compositora María Assumpta Codina (1943-2024) acompañado al piano por Carme Undabarrena (n. 1943), ambos estrenos acompañado al piano por Carme Undabarrena. A él también se le deben las primeras audiciones en España de obras tan significativas para la historia del instrumento como Convergence I (Yoshihisa Taira), My Lady White (David Maslanka) o Pshappa (Iannis Xenakis). A propósito del estreno de Creston con piano, recogemos parte de la crítica de aquel concierto en el diario La Vanguardia, la cual demanda su versión original con orquesta:

“Sin embargo, no sería capaz de decir que Xavier Joaquín ha sido en otras ocasiones tan excepcionalmente brillante y tan artista como lo fue anteanoche en un concierto auténticamente delicioso. Su magisterio en el uso del vibráfono y de la marimba con precisión infalible, tuvo por aliada la inspiración, capaz de que las interpretaciones fueran un admirable muestrario de colores acústicos, de gradaciones sonoras, de calidad, en fin, donde la fantasía jugó un papel decisivo en ejecuciones de íntima vibración. El clima conseguido en el segundo movimiento del Concertino for Marimba and Piano, de Paul Creston, fue de verdad fascinante (…). Creo que de esta composición de Creston existe una versión orquestal. Sería Interesante conocerla con Xavier Joaquín en el papel solista” (Joan Arnau, La Vanguardia, viernes 10 de julio de 1981, pág. 37).

Tiempo después, el 17 de enero de 1993, una joven promesa, ahora director de orquesta, Josep Caballé Domènec (n. 1973), recientemente elegido como director principal del Festival de Moritzburg (Alemania) lo interpretaría en su versión para banda en el Centre Cívic Cotxeres de Sants, con la Banda Municipal de Barcelona bajo la dirección de su padre Josep Caballé (La Vanduardia, 16 de enero de 1993).

Como estrenos absolutos suyos podemos destacar además Concierto para Percusión y Orquesta, con una importante parte de marimba, de Pere Josep Puértolas (n. 1949), el 28 de octubre de 1989, dentro del marco de la IV Mostra Catalana, en el Palau de la Música, con la Orquesta Ciutat de Barcelona y con la dirección de José Luis Temes. 

Estreno del Concierto para Percusión y Orquesta de Pere Josep Puértolas, 
director José Luis Temes, solista Xavier Joaquin, Palau de la Música Catalana
(Imagen cortesía de José Luis Temes)

Posteriormente estrenó nuevamente junto a la OCB, esta vez bajo la dirección de Edmon Colomer, el 24 de septiembre de 1990, en el Castillo de Santa Bárbara, en la VI Edición del Festival de Música Contemporánea de Alicante, Música per  a percusió y cordes de Xavier Benguerel, un concierto para marimba, vibráfono, xilofón y campanólogo y orquesta, obra encargo del festival, en la que un compositor español implementa por primera vez la utilización de seis baquetas, en la cadencia a sugerencia del propio solista.

Teniendo como base el trabajo con el colectivo de profesores de la Segunda Generación de percusionistas españoles, el estudio de la marimba a partir de mediados de los años 80’, se estableció como básico entre los miembros que luego que pertenecerían a la TERCERA GENERACIÓN de percusionistas españoles, aquellos nacidos entre las décadas de 1960 y 1970. Esta Tercera Generación se puede calificar de aperturista e inconformista, ya que sus miembros no solamente se forman en nuestro país, sino que salen el extranjero (preferentemente en Francia, Alemania y Países Bajos, como ya comentamos con anterioridad), sin ningún tipo de complejos a estudiar con profesores de prestigio internacional, con el objetivo de conocer las praxis interpretativas de primera mano, así como las corrientes estéticas más avanzadas relacionadas con las músicas de vanguardia.

Como consecuencia de todo ello esta generación tuvo la interesante iniciativa de crear la Asociación de Percusionistas Españoles, la cual estuvo activa intermitentemente a lo largo de la década de los 90’, organizando hasta cuatro ediciones de la llamada Convención Nacional de Percusión, en Valencia (1995 y 1996), Madrid (1997), y Sevilla (1998), en las cuales la marimba siempre tuvo un especial protagonismo, bien en forma de conciertos o clases magistrales, con solistas españoles e internacionales.

Además esta generación, contó con fuertes influencias de percusionistas, especializados en los instrumentos de láminas en general, y que serían determinantes para el desarrollo de la interpretación con la marimba en España en el fin de siglo. Si bien es verdad que se pueden calificar de tangencial las visitas esporádicas, para realizar algunos conciertos y en algunos casos impartir alguna clase magistral y/o seminario a lo largo de la década de los 80’, de Keiko Abe, Gary Burton o Dave Samuels, sí nos parece resaltar aquí dos nombres, si bien es verdad que en contextos muy diferentes.

El primero fue Emmanuel Séjourné (n. 1961) a través de los diferentes Encuentros Internacionales de Percusión, que se celebraron en la década de los 80’ en Xixona (Alicante). Séjourné, docente y compositor especializado en láminas, profesor del Conservatoire de Strasbourg y en la Académie Supérieure de Musique de Strasbourg -Haute Ecole des Arts du Rhin-, profesor asociado en la l’HEMU de Lausanne (Suiza), el cual realizó en estos cursos de verano, junto a un heterogéneo equipo de profesores, una labor excelente con estudiantes venidos de todos los puntos de la geografía nacional. Séjourné trabajó específicamente con la técnica de agarre Burton, además de dar a conocer un novedoso lenguaje sonoro y expresivo, a través de un nuevo repertorio basado en sus propias composiciones. Desde entonces y hasta nuestros días Séjourné sigue viniendo a España.

El segundo fue Robert Van Sice (n. 1961), actualmente profesor en el Peabody Conservatory de Yale, alumno directo de Stevens, quién recaló a finales de la década como timbal solista de la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Van Sice rápidamente llamó la atención de buen número de estudiantes que vieron en él la posibilidad de trabajar la técnica Stevens más “pura” que se podía encontrar hasta ese momento en Europa. En el escaso tiempo que estuvo en España (hasta 1989), Van Sice trabajó con alumnado de forma privada y algún que otro seminario que realizó en Bilbao y Zaragoza. El marimbista norteamericano estudió, además de la propia técnica, las bases estéticas y estilísticas de la música japonesa para el instrumento, ya que también tuvo un periodo de formación con Keiko Abe.

Hemos de apuntar brevemente que la técnica de agarre para cuatro baquetas que se empleaban en España, tras usar la tradicional de manera muy básica en los años 60’, fue la Técnica Burton prácticamente en la totalidad de los centros educativos excepto en Barcelona que se apostó por la Técnica Musser con puntos de conexión con la Técnica Stevens, a modo de técnica hibrida.

La primera obra española para marimba sola fue Praeludium für Marimba (1978), de Maria Teresa Pelegrí (1907-1996), estrenada por Peter Sadlo (1962-2016) el 28 de enero de 1981 en la Sala Eduard Toldrá del Conservatorio Superior de Música Municipal de Barcelona.

“…muy particularmente la que se dio en estreno mundial, Preludio para Marimba de la compositora María Teresa Pelegrí. Obra de rica imaginación, esrita con agilidad y absoluta libertad y a la vez con lógica, ajena a toda especulación efectista y a la que podía ser tentadora aproximación al colorismo popular exótico al que parece invitar los evocadores sonidos del marimbáfono. Señalemos el -tour de force- que significó la brillante ejecución de la pieza que tocó de memoria y con rotunda seguridad Peter Sadlo, el joven intérprete alemán ganador del primer premio en el Concurso Internacional de Percusión celebrado en el Conservatorio hace cuatro días” (Xavier Montsalvatge, La Vaguardia, 31 de enero de 1981).

A esta pieza la siguieron entre otras Cantus firmus (1992), de Agustín Charles (n. 1960), estrenada en el XXI Festival de música de Espinho (Portugal, 1995), por Miguel Bernat, Del fuego (1993), de Tomás Garrido (n. 1955), el primero de los Tres Estudios para Marimba de Carlos Cruz de Castro (n. 1941), de 1998, ambas obras encargados y estrenadas por Juanjo Guillén y Nawá (1999), de Juan Cruz Guevara (n. 1972), encargada, dedicada y estrenada en el Conservatorio Profesional de Almería por Claudio Cascales.

Por otra parte la primera obra compuesta para ensemble de marimbas en nuestro país fue Chromex-Suite for three marimbas, de Albert Llanas (n. 1957), estrenada por el Mallets Trio (Ramón Alsina, Ignasi Vila y Ramón Torremilans), dentro del VI Ciclo de Música del Siglo XX, el 21 de mayo de 1991 en el Nick Havanna de Barcelona, a la que seguirían Preludio y Fuga, para cuatro (Tomás Garrido, 1994), y Marimbafonía para dos marimbas (Zulema de la Cruz, 1999).

Entre muchas otras obras sinfónicas y de cámara, dentro de los últimos cuarenta años del siglo XX, sin ánimo de ser exhaustivos, hemos de destacar el papel de la marimba en piezas como Protocolo, Kiu y Cinco Meditaciones, Monos y liebres (De Pablo, 1968, 1982, 1984, 1005), Paraphrase (Raxach, 1971), Al Gamara (Prieto, 1972), Ayer soñé que soñaba, Así (Bernaola, 1975, 1976), Improntu (Bertomeu, 1979), Diástole (Ibarrondo, 1976), Concierto para Violín y Orquesta Nº 1 (Halffter, 1980), Suite Antiga (Vidal, 1981), Mentido canto (García Román, 1992), Processional (Roig-Francolí, 1983), Música per a Galerina, Fantasía lúdica (Codina, 1983, 1984), Música de Cámara Nº 1 (Cruz de Castro, 1985), Paisaje Vertical (Aracil, 1985), Porqué amor y no dinero (Gualda, 1986), Yam (Rueda, 1986), Una dulce pausa (Molas, 1987), Pensamiento de otroño, Lluvia callada (Cruz Fernández, 1988, 1999), Redes Cristalinas, African Winds II (López López, 1990, 1999), Tres temas del vent (Suñer Oriola, 1990), Fantasía concertante (Brotons, 1990), Five colours, Solo (Manchado, 1990, 1997), Sonata para marimba (Jordano, 1991), Víspera de mí, Dúo II, Tiento (Torres, 1992, 1995, 1997) De Caldetes a Moiá (Balsach, 1992), Agua de la Luna (Díez, 1992), Rasgos, Cinco piezas para flauta y marimba (Costa Ciscar, ambas de 1993), Duo per a dos percusionistes (Beguerel, 1992), Septeto rítmico, Hamar soinuak (Artaza, 1992, 1993), Luna en los charcos (Blanco, 1993), Concierto Neoclásico (Moreno Buendía, 1994), Sinfonía Nº 3 “Poemas de Luz” (Castillo, 1994), Versos III (del Puerto, 1994), Mise en Scene (Encinar, 1994), Cráter (Erkoreka, 1994), Estudio VI “Secuencias” (Igoa, 1995), Xochimilco (Cruz-Guevara, 1996), Duetto, Haikústicos (Guimerá, 1996, 1998), Austral, Soluna (de la Cruz, 1997), Florestas y jardines, Corolas y colores -marimba baja-, Deus ex Bachiana (Tomás Marco, 1997, 2000 y 2000), Cap cop, Espai enllà (Mestres Quadreny, 1995 y 1997), Tiento (Torres, 1997), Besonders (Aurrekoexea, 1998), Concierto para láminas y ensemble de viento (Valero Castells, 1998), Assaig per a marimba i piano (Fernández Vidal, 1998), Passat present (Roig Ferrer, 1999), Concierto de las Tierras Altas (García Abril, 1999), Clarimba (Lewin-Richter, 2000), Variación Camerística sobre un Tema Popular Vasco (Juan Cordero, 2000), Materimba (Galán, 2000), etc.

Concluiremos este apartado haciendo un breve repaso con la música concertante para marimba solo y orquesta estrenada y compuesta en el siglo XX, que se inicia con Duet Suite de Xavier Boliart (n. 1948), obra encargo de Xavier Joaquín para el Concurso Internacional de Música Maria Canals, en su versión para marimba y piano. Se estrenó con orquesta el 22 de noviembre de 1991, dentro de la V Mostra Catalana, en el Teatre Sant Josep de Calassanç de Barcelona, con la Orquesta Sinfónica del Vallés, bajo la dirección de José Luis Temes y Ramón Alsina (n. 1969), como solista.

Otras obras concertantes de final de siglo fueron el Concierto para Marimba y Orquesta de Cámara Op. 24 de Miguel Franco (n. 1962), estrenado el 14 de febrero de 1994 en el Teatro Romea de Murcia, con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, Manuel Hernández Silva (n. 1962), director y Juanjo Guillén (n. 1965) como solista. El Concierto para Marimba de 1996, de David del Puerto (n. 1964), obra encargo del INAEM, estrenada en el Festival Ars Musica de Bruselas, con Miguel Bernat (n. 1966), como solista. Finalmente Concierto para Marimba y Orquesta de Cuerdas de 1998, de Juan Cruz-Guevara, estrenada al año siguiente en la sala sinfónica “Narciso Yepes”, del Auditorio y Centro de Congresos de la Región de Murcia “Víctor Villegas”, en el marco del XVIIIº Festival Internacional de Orquestas de Jóvenes, con la Orquesta Internacional del Festival, la dirección del ruso Igor Dronov (n. 1963) y Claudio Cascales (n. 1967), como solista.

La historia de la marimba en España dentro de la música contemporánea en las cuatro últimas décadas del siglo XX, ha sido una continua carrera por poner al instrumento en valor, tanto en el aspecto interpretativo como en el compositivo, si bien de forma desigual, intentando de forma febril elevarla a la categoria de instrumento solista. A pesar de partir con cierta desventaja, en buena parte debida al aislamiento cultural en general y musical en particular, los compositores españoles de las tres últimas décadas del siglo XX, alentados por los propios percusionistas han alcanzado un nivel que podríamos calificar como de internacional.

Tras la PRIMERA GENERACIÓN de percusionistas como José María Martín Porrás, Roberto Campos, Enrique Llácer “Regolí”, Julio Magro, Robert Armengol, Victoriano Jorge, etc., la cual prácticamente no tuvo acceso al instrumento (física e interpretativamente), los integrantes de la SEGUNDA GENERACIÓN, Xavier Joaquín, Pedro Vicedo, Javier Bernet, Joan García Iborra, Manuel Tomás, etc., sentaron las bases para lo que sería el desarrollo del instrumento en el fin del siglo, primero con la TERCERA GENERACIÓN de percusionistas, nacidos entre los años 1960 y 1970, los cuales ya tuvieron una gran determinación tanto en el aspecto técnico e interpretativo, como en el estímulo que dieron a los compositores del momento, con el fin de crear un repertorio genuinamente español, allanado el camino a la CUARTA GENERACIÓN, aquellos nacidos entre los años 1980 y el fin del siglo, los cuales pudieron abordar por primera vez y sin ningún tipo de complejos, ya en el nuevo siglo, el estudio y la praxis interpretativa del instrumento al mismo nivel que en cualquier país del mundo.






jueves, 23 de julio de 2026

VARÈSE - IONISATION

EDGARD VARÈSE

Varèse en su estudio de Nueva York (ca. 1955)


Edgard Varèse (1883-1965) es uno de los compositores más prestigiosos e influyentes de la música del siglo XX, siendo su obra una de las más originales y vitales de la música del siglo pasado de la que fue pionero e impulsor de la música electrónica.

Con apenas un catálogo de doce obras concluidas (salvo Nocturnal) que equivalen aproximadamente a dos horas de música, todas ellas escritas entre 1920 y 1960. Todo su catálogo anterior se perdió o fue destruido excepto la canción Un grand sommeil noir (1906), para voz y piano. Varèse pertenece a la generación denominada como “Experimentalistas” sobre todo norteamericanos, dentro de las llamadas “Vanguardias históricas” entre los que se encuentran entre otros: Carl Ruggles (1876-1971), Henry Cowell (1897-1976), Conlon Nancarrow (1912-1997), Lou Harrison (1917-2003) o Harry Partch (1901-1974), siendo el primero de todos ellos Charles Ives (1874-1954).

Varèse nació en Francia, tras estudiar en París viajó a Berlín donde conoció a Ferruccio Busoni (1866-1924) y Richard Strauss (1864-1949), emigrando finalmente a Estados Unidos en 1915, a los 32 años donde adquirió la nacionalidad americana y trabajó principalmente durante toda su carrera alejado del serialismo, lo que hizo que no fuera internacionalmente valorado en Europa hasta la década de 1960. Varèse influyó a compositores tan destacados y dispares como: Chou Wen-Chung o André Jolivet (sus dos únicos alumnos directos), John Cage, Olivier Messiaen, Karlheinz Stockhausen, Joan Guinjoan, etc., Frank Zappa o John Zorn.

Su estética musical se origina fundamentalmente en las texturas, planteadas como bloques de sonidos, descartando la melodía como elemento diferencial en la composición, dando protagonismo a otros elementos como el ritmo o el timbre (además de las articulaciones, las dinámicas, el rango o la espacialidad), siempre dentro de estructuras multiseccionales alejadas de cualquier análisis armónico o formal estereotipado dentro la de música occidental, el cual siempre debe de ser definido por secciones con más o menos relación.

El ritmo en Varèse es desarrollado a través de pequeñas células a las que somete a principios de adición y sustracción de notas, aumento y disminución de valores, además de la variación de las medidas internas de estas células con el consecuente efecto de irregularidad y sensación de desfase o rubato rítmico, con notas de adorno añadidas evitando la repetición de valores y en todo caso reiteración de patrones rítmicos regulares.

Sus instrumentaciones tienen predilección por instrumentos de membrana (timbales, bombos, cajas, tarola…), planchas metálicas (platos suspendidos, gongs, tam-tam), pequeña percusión (triángulo, castañuelas, pandereta, cascabeles, wood block), latinoamericanos (bongós, claves, cencerro, guiro…), accesorios o de efecto (lion roar, yunque, látigo, carraca, cadenas, cocos…), sirenas de bomberos, además de instrumentos de láminas: xilofón (1921, 1927, 1954), vibráfono (1954), glockenspiel (1921, 1927, 1954), campanas tubulares -chimes- (1931, 1954) y de teclado: piano (1931) y celesta -glockenspiel a clavier- (1931).

El lenguaje notacional y sonoro de Varèse viene determinado por multitud vías que van desde Hector Berlioz, Ferrucio Busoni, el propio Richard Strauss, Igor Stravinski o Claude Debussy, entre otros, a la Música futurista de Luigi Russolo (sin bien la criticó directamente en más de una ocasión), Heitor Villa-Lobos y Alejo Carpentier, quién le dio a conocer la música de Alejandro García Caturla y Amadeo Roldán, además de otras música africanas y asiáticas. 

Varése utiliza habitualmente varios instrumentos (al menos dos) en torno a un ejecutante, escrita detalladamente dentro de una notación convencional (redonda) lineal diastemática con sin clave o con clave neutra (monograma, bigrama, etc.) para los instrumentos de sonido indeterminado, destacando la dirección de las plicas (arriba y abajo) para una mayor claridad, y pentagrama con clave de Sol en segunda línea o clave de Fa en cuarta línea, para los instrumentos de sonido determinado (a pesar de no utilizarlos de manera convencional), detallando en todo momento el tipo de baquetas (timpani stick, wire brush, sponge stick…) e incluso forma de ejecución (le roulement très serré; l.v.; rim-shot…). Los redobles siempre son anotados como semifusas, a veces combinados con una línea ondulada análoga a la escritura tradicional del trino (aunque sin la especificación tr). Otros efectos anotados son: glisandi (lion roar) y clusters (piano).

Aunque la nueva concepción musical de Varèse aparecía ya en su primera obra escrita en Estados Unidos, Amériques (1921; rev. 1927), su punto álgido lo alcanzó en una serie de composiciones que escribió años después para conjuntos instrumentales con especial predilección por los instrumentos de viento y percusión como: Offrandes (1922), Hyperprism (1923), Octandre (1924) o Intégrales (1925). Tras Arcana (1927) para orquesta, Ecuatorial (1933), para voz de bajo y grupo instrumental, incluidos dos theremines y Density 21,5 (1936) para flauta solo. Varèse no volvió a componer nada nuevo durante veinte años, siendo en 1954 cuando volvió a finalizar una composición estimulado por la reciente disponibilidad de las cintas de grabación y de novedosos instrumentos electrónicos cuando creó Desserts, donde combina secciones electrónicas con las puramente instrumentales.

Su siguiente obra fue Poème électronique (1958) una obra totalmente electroacústica. Esta obra le fue encargada para ser transmitida por más de 400 altavoces que ocupaban la totalidad del interior del Pabellón Phillips diseñado por Le Corbusier (1887-1965) para en la Exposición Universal de Bruselas de ese mismo año. Finalmente, Nocturnal (1968) fue revisada y completada póstumamente por Chou Wen-Chung (1923-2019).

Pero sin duda la obra más importante y de universal proyección fue Ionisation (concluida en París el 13 de noviembre de 1931), escrita para trece percusionistas con cuarenta y un instrumentos de percusión (entre los que destacan dos sirenas, lion roar o piano). Si bien con precedentes (Tcherepnin, 1927; Scelsi, 1929-30; Roldán, 1929-30), Ionisation está considerada como la primera pieza para esta formación instrumental de la historia. Fue estrenada el 6 de marzo de 1933 en el Carnegie Chapter Hall de Nueva York con la dirección de polifacético Nicolas Slonimsky (1894-1995), a quién está dedicada y un grupo de percusionistas, instrumentistas y compositores entre los que se encontraban: Carlos Salzedo (arpista), Henry Cowell, William Schuman, Wallingford Riegger o Paul Creston (compositores). Al mes siguiente, el 29 de abril, se estrenaría en La Habana. Tras el estreno cubano Slonimsky,  escribe al autor en una carta fechada en La Habana el 30 de abril de 1933, el siguiente texto: "Querido Edgard: Ionisation fue tocada dos veces en una presentación triunfal" (...) Hubo gritos y pataleos después de Ionisation. Los instrumentos de excelente calidad y [la] fina ejecución rítmica me brindaron una verdadera sensación de alegría. Durante la ejecución hubo varios flashes de repentina luz –fue extraño pero no misterioso –; sólo el magnesio de un fotógrafo. Mañana tendré una foto". En esta interpretación el propio Amadeo Roldán estuvo a cargo de las cajas chinas, quién afirmó: "es una obra  formidable". La obra se estenaría muy posteriormente en en 1957 en Argentina y en 1964 en Chile.

Estreno de Ionisation en La Habana, dirigida por Nicolas Slonimsky, abril de 1933.

Por su parte, el estreno en Europa tuvo en el marco de los Cursos de composición de verano en Darmstadt (Ferien Kurse für Neue Musik), dirigida por Hermann Scherchen (1891-1966), el 20 de agosto de 1949, la cual causó asombro y sensación. Además también se interpretó posteriormente el 26 de agosto de 1966 bajo la dirección de Bruno Maderna (1920-1973).

El estreno en España fue más de cuarenta y cinco años después, el 25 de enero de 1978 en la fundación Juan March por iniciativa del Grupo de Percusión de Madrid dirigido por José Luis Temes (n. 1956).

Con anterioridad Georges Van Gucht (n. 1933), director de Les Percussions de Strasbourg en ese momento, realizó con éxito una versión de la pieza para seis percusionistas con el consentimiento del compositor, estrenándose el 11 de noviembre de 1967 en la radio de Südwestfunk de Baden-Baden (Alemania). Este mismo proceso de reducción a seis percusionistas también lo realizó el propio José Luis Temes a mediados de los años 70’, lamentablemente esta partitura no se conserva.

En cuanto a su grabación, han sido muy numerosas las que han realizado directores y percusionistas, siendo la primera la realizada por Columbia Records en 1934, dirigida por Nicolas Slonimsky y en la cual el propio compositor estuvo a cargo de las dos sirenas prestadas por el Cuerpo de bomberos de Nueva York. Otros destacados directores que han registrado la obra han sido Waldman, Price, Craft, Boulez, Cerha, Mehta, Lylloff, Des Roches, Lyndon-Gee, Nagano…

Primera grabación de Ionisation (Columbia, 1934)

Ionisation es la primera obra para un amplio grupo de instrumentos de percusión, ejecutados por trece instrumentistas, con sonidos indeterminados y ruidos, desarrollada a través ritmos cartesianos (sin referencias folklóricas) y bloques de sonidos estáticos, los cuales presentan una novedosa sonoridad nunca escuchada hasta ese momento en el panorama de la música occidental, cuestionando a partir de su estreno un nuevo concepto estético-musical que marcará un antes y después en la historia de la música.

Si bien el manuscrito de Ionisation se encuentra en la Biblioteca Pública de Nueva York, actualmente todo su catálogo está publicado por la editorial Ricordi (desde 1957), si bien la obra fue publicada por Max Eschig en 1943 y está disponible en alquiler (partitura y particellas) a través de Boosey & Hawkes. También es interesante destacar la reimpresión de la editorial neoyorquina Colfranc Music Publishing Corporation de 1956, la cual incluye sugerencias en cuanto a la interpretación de Morris Goldenberg, así como un breve análisis de Nicolas Slonimsky. Esta misma versión de incluye en el método Modern School for Snare Drum (Warner Chappell Music), publicado un año antes de Morris Goldenberg. 

Primera grabación en video de Ionisation (1966)
Ensemble instrumental de musique contemporaine de Paris
Director Constantin Simonovic.

BIBLIOGRAFÍA

CASCALES, Claudio (2023): Temario percusión, Ediciones Cruz-Guevara

GINER, Bruno (2021): Edgard Varèse, Bleu nuit

MACDONALD, Malcolm (2003): Varèse, Kahn and Averill

MADERUELO, Javier (1985): Edgard Varèse, Círculo de Bellas Artes

VAN SOKELMA, Sherman -Editor- (1979): The New Wolds of Edagar Varèse, Institute for Studies in American Music Department of Music School of Performing Arts Brooklyn College of the City University of New York.

 

 

 

 

 

miércoles, 22 de julio de 2026

AGRUPACIONES DE MARIMBA MESOAMERICANAS EN ESPAÑA (2)

 

ACTIVIDAD DE LAS AGRUPACIONES DE MARIMBA MESOAMERICANAS

EN ESPAÑA A TRAVÉS

DE FUENTES BASADAS EN

LA PRENSA HISTÓRICA DE LA ÉPOCA (2)

(Desde la guerra civil a los años 60’).

©ClaudioCascales

 


En nuestro anterior artículo, relacionado con la actividad de las agrupaciones de marimba mesoamericanas en España, a través de fuentes basadas en la prensa histórica de la época: Desde comienzos del siglo XX hasta la Guerra civil, pudimos desvelar la actividad de las agrupaciones de marimba en nuestro país, venidas de Mesoamérica, especialmente de México, Guatemala y El Salvador, pero también de Honduras, y cuáles fueron sus contextos, orgánico, repertorio, además de conocer algunos nombres propios y colaboraciones con otros artistas e inclusiones en espectáculos de variedades, todas ellas llegadas de la mano de taimados empresarios/representantes que supieron sacar un gran rendimiento, tanto económico, como personal.

Tras la fraticida contienda nacional, la actividad de estas agrupaciones se reduce significativamente, por razones obvias. Todas ellas tenían a España como país de referencia para dar el salto a Europa, haciéndo lo más rentable posible sus giras (que en la mayoría de los casos se extendían varios años). Un vez finalizada la Guerra civil española y casi sin solución de continuidad, comienza la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la cual se desarrolla en la práctica totalidad del viejo continente, con lo que las ofertas de contratación prácticamente disminuyen sensiblemente y finalmente desaparecen. En algunos casos los componentes de estas agrupaciones llegaron a tener problemas económicos e incluso de susistencia. De hecho varias agrupaciones tuvieron problemas para regresar a su país de origen, quedando varadas en Francia y otros países, volviendo a España de cualquier forma, para tomar un barco que les devolviera a su tierra natal. Por otra parte, y aprovechando tras la contienda la paz en España algunas de ellas, o casi mejor dicho, alguno de sus líderes se instalaron definitivamente en nuestro país, echaron raices y no regresaron. Hoy día sus descendientes aún viven en España...

Como veremos a continuación, tras la Guerra civil, el paradigma de estas agrupaciones cambia en casi todos sus parámetros, siendo el más significativo el del cambio de orgánico, pasando a ser, de forma general, un conjunto heterogeneo en el que la marimba queda reducida a un solo instrumento, al que se le asigna exclusivamente el papel de instrumento melódico, el cual interviene en introducciones y solos, además de una sección rítmico-armónica, con batería, percusión, contrabajo y piano, además de una sección de vientos más o menos amplia, en la que tienen cabida instrumentos de viento madera y viento metal, completándose el grupo con uno o varios cantantes (tanto masculinos como femeninos), además del lider, que puede tener diferentes atribuciones: maestro, director artístico-musical, compositor y/o arreglista, instrumentista solista (o multiinstrumentista), e incluso cantante (además de organizador, productor e incluso representante), sin descartar la posibilidad de incluir uno/a o varios/as bailarines/as. Te la misma forma todos los miembros tienen asignados eventualmente instrumentos de percusión latina, con el fin de dar variedad tímbrica, contribuir a la dinámica siempre brillante del conjunto y dar una imagen si cabe más, exótica.

En el repertorio se produce, así mismo un cambio significativo, dejando tras la Guerra civil canciones patrióticas, marchas, arreglos de música clásica y piezas folklóricas, dando mayor protagonismo a los ritmos y melodías derivadas de los bailes de salón y la música latinoamericana como el son: la rumba, la cumbia, el bolero o el cha-cha-chá -chachachá-, entre otros, si bien algunos ya contaban con precedentes, con el fin de adaptarse un nuevo público, consumidor de ocio nocturno, que asiste al recinto a disfrutar de una divertida y variada velada en la que el baile, tanto individual, como coral y/o en pareja es el objetivo.

Otro de los cambios más significativos son los contextos, los cuales se reducen casi en exclusiva a salas de fiesta y fiestas mayores (siempre actuando "en acústico", sin equipo de sonido amplificado, más allá de un micrófono para el/la cantante, presentaciones y el resto de interacciones con el público), a las que acuden todo tipo de público, alejándose de aquellos eventos del primer tercio del siglo, donde son recurrentes la aparición de la nobleza (y aristocracia en su caso), junto con altos cargos políticos y diplomáticos, si bien en la medida de lo posible van a seguir teniendo apariciones radiofónicas en directo y los menos, seguirán grabando discos, los cuales tendrán desigual divulgación y aceptación.

En conclusión, a partir de los años 30’ del siglo pasado y con las nuevas modas, tanto en América latina como en Estados Unidos, se comenzaron a incluir, nuevos ritmos populares de carácter bailable de distintos orígenes como el fox trot, la rumba, el jive o el propio swing, añadiéndose posteriormente el zapateado, el bolero, el cha-cha-chá, el danzón o el mambo, entre otros muchos, así como canciones melódicas, standars de jazz y otras músicas comerciales, adaptándose las agrupaciones a un nuevo concepto denominado Marimba Orquesta, con repertorios "no marimbisticos", si bien es verdad que de forma general, en Guatemala fueron en un principio fieles al ensemble de marimba tradicional, sin dejar de tener giños al repertorio clásico (llamado a veces repertorio académico), el cual daba un toque de distinción, dignificación y legitimación artística al conjunto. Se le atribuye tradicionalmente a los Hermanos Tánchez el mérito de fundar la primera marimba orquesta, aunque fueron otras muchas las que alcanzaron popularidad y prestigio como la Gran Continental, Gallito, Maderas que Cantan o Maderas de mi Tierra. Pronto la moda se extendería al resto de agrupaciones americanas y por extensión a Europa.

Por otra parte la palabra "Marimba”, se pone de moda en las décadas posteriores tras la Guerra civil (si no lo había estado ya, y hasta hoy) y se utiliza para dar nombre y temática a multitud de actividades artísticas y productos comerciales, tales como revistas, poesías -es especialmente destacable el poema de Francisco Pinillos Figuera (1882-1950): La Marimba-, relatos, novelas (Marimba, tierra de amores, Lou Carrigan, Editorial Brugera, 1976), obras de teatro, canciones, películas, documentales, musicales, numerosas orquestas de baile, de jazz, coblas, batucadas y otras agrupaciones, además de otros negocios relacionados con la música como producciones musicales, locales, hoteles, bares, restaurantes, salas de fiesta, academias de música y de baile, grupos de teatro, parques, parajes, fincas, explotaciones mineras y otras, seudónimos para juegos, crucigramas, consultorios sentimentales, grafológicos, predicciones y tarot en prensa, tiendas y comercios de todo tipo, como talleres de bicicletas, galgos y caballos de carreras, y otros animales domésticos, regatas, marcas de jabón, desodorante, ron, chocolate, café, puros, tiendas y marcas de ropa, medias para señoras, un modelo de radio de la marca Telefunken “El más perfecto receptor en su precio” -1599 pesetas (año 1956)-, e incluso una calle en Barcelona, que hacía esquina con la avenida Diagonal, la cual hoy en día ya no existe, un barrio de la capital de Salisbury (Rhodesia) y un municipio de la provincia de Malanje en Angola, como hemos reseñado con anterioridad. Por último reseñar que también hemos podido saber que también hemos encontrado la palabra como apodo del escritor gallego Paco Vázquez “Marimba” y como nombre propio, como es el caso de la periodista sueca, Marimba Roney (n. 1976). En la actualidad son multitud, así mismo, las referecias relacionadas con internet: páginas webs, blogs, la práctica totalidad de redes sociales y aplicaciones (o apps), relacionadas con la comunicación y la divulgación, tanto de estudiantes, amateurs y/o profesionales de la música, percusionistas y/o especializados en la marimba como instrumento, abordando todo tipo de temáticas: organología, repertorio, técnica e historia y otras.

Laredo Times (Laredo, Texas), 29 de mayo de 1936.
(Imagen restaurada con IA).

Ron Marimba, publicidad de 1945.
(Imagen coloreada con IA).


Radio Telefunken Radiotécnica Ibérica (Getafe), U-1515, mod. Marimba, 1954.

Comentar así mismo que la voz “Marimba”, así mismo, está extendido por toda Latinoamérica con otras muchas acepciones, entre ellas reseñamos aquí las de: ruido o jaleo; irse de fiesta; castigo riguroso, paliza, vapuleo; familia numerosa; trabajo intenso; instrumento de música malsonante; gallo de pelea que huye (cobarde); coto o bocio; marihuana, etc., etc.


Gazeta de Puerto-Rico, 24 de enero de 1852.


La primera noticia relacionada con la marimba en España tras la Guerra civil, la encontramos en Madrid, en el año 1940, poco más de un año después de concluir la contienda, en el periódico ABC del 24 de junio, noche de San Juan, en la que se celebró una “Gran Cena a la Americana”, en el restaurant del Stadium Metropolitano amenizada, entre otras orquestas, por una “Marimba guatemalteca” (ABC, 24 de junio de 1940). Con toda seguridad podemos concluir que esta agrupación sería una de aquellas que tras el inicio de la guerra, estuvo haciendo giras por toda Europa y que coincidiendo con la nueva tensión prebélica, volvería a España, antes de regresar de vuelta a casa.

(ABC, 24 de junio de 1940).

El 12 de septiembre de 1944 una agrupación, la Orquesta Marimba Estrellas del Sur, actuó en el jardín de La Rosaleda -Roserar-, Parque de Cervantes en Barcelona (La Vanguardia 12 de septiembre de 1944). El 26 de junio de 1949 se repetiría la actuación dentro de las llamadas “Las noches de la Rosaleda” (La Vanguardia 26 de junio de 1949). Según un testimonio fotográfico esta agrupación estaba formada por nueve integrantes, dos hombres (flauta y contrabajo), y siete mujeres (una marimba con dos intérpretes, acordeón, guitarra, violín, batería y cantante), doblando varios instrumentos, desconociéndose su nacionalidad (fotógrafo Guirao, 24x32 cms, Barcelona).

Estrellas del Sur. Foto Guirao.
(Imagen coloreada con IA).

Actuarían también el 28 y 29 de julio en el salón-teatro La Protectora de Palma de Mallorca, años antes de que el espacio se convirtiera en un cine (La Almudaina: diario de la mañana: avisos, noticias, 27, 28 de julio; La Última hora: periódico de información, literario y artístico, 27, 29 de julio de 1944), publicitándose el 5 de noviembre en Zaragoza como orquesta femenina: “La orquesta Marimba, denominada también Estrella del Sur, es una agrupación femenina con un alarde instrumental y extenso repertorio de canciones exóticas” (El Noticiero, 5 de noviembre de 1944).

“Ha despertado mucho interés el anuncio de la presentación en este local la orquesta de señoritas Estrellas del Sur, que con su espectáculo entran hoy a ocupar el escenario de la Protectora con todos los honores. Como ya se ha dicho, Estrellas del Sur, además de incluir en su elenco a cinco bellísimas profesoras, ofrece la novedad del instrumento mejicano la marimba, que dominan con maestría y que es base de las modernas melodías que nos darán a conocer ante su micrófono” (La Almudaina: Diario de la mañana: avisos, noticias, 28 de julio de 1944, pág. 3).

Podemos observar que el nombre de Marimba, asignado a la agrupación, está muy próximo a lo comercial, ya que como podemos ver el orgánico, a pesar de incluir una marimba, está alejado del concepto de orquesta de marimba mesoamericana anterior a la Guerra civil, con lo que también, y por extensión, con toda seguridad su repertorio e idiomática orquestal.

Por otra parte comentar que, una orquesta de esta tipología (exclusivamente femenina), ya tuvo su antecedente en las All Girls, un conjunto de marimbas de veinticinco mujeres jóvenes que el mítico Clair Omar Musser, fundó en 1929 en Estados Unidos. Tras esta aparecieron otras muchas, llegándose a censar hasta una treintena de grupos como Marimba Coeds, primero como cuarteto y luego como septeto. 

Sin duda, la figura internacional más destacada a lo largo del siglo XX en el desarrollo y popularidad de la Marimba, fue Clair Omar Musser (1901-1999), el cual se destacó como virtuoso, arreglista, compositor, director, pedagogo, diseñador, organizador, inventor, etc., influyendo en todas las generaciones de marimbistas a lo largo de todo el siglo y hasta el día de hoy. Con Musser comenzó la Historia de la Marimba Moderna, tras él son muchos los nombres que se pueden destacar por diferentes motivos. Entre ellos reseñamos en orden cronológico a: Celso Hurtado (1891-1968), Wolfgang Pachla (1913-1982), Vida Chenoweth (1928-2018), Keiko Abe (n. 1937), Michael Rosen (n. 1942), William Moersch (n. 1954), Gordon Stout (n. 1952), Leigh Howard Stevens (n. 1953), Nebojša J. Živković (n. 1962), Ludwig Albert (n. 1966), Eric Sammut (n. 1968), etc. 

Clair Omar Musser, The Etude, Nº 4, abril de 1932, pág. 251.

(Imagen coloreada con IA)

Otras orquestas conocidas fueron las de Reg Kehoe, llamada Reg Kehoe & His Marimba Queens, también conocida como Reg Kehoe & His Girl Marimba Band (grupo que tuvo una extensa carrera de treinta y dos años con alrededor de cuatro mil actuaciones, llegando a compartir escenario con el mismo Benny Goodman).

Tarjeta pubicitaria de  Reg Kehoe & His Marimba Queens.
(Imagen coloreada con IA).

Por otra parte, las Early Roxyettes estuvieron activas durante la década de 1930, grupo exclusivamente de instrumentos Deegan, dirigido por Chales Newton (ex IMSO) y compuesto por dieciséis jóvenes “no profesionales”, cuyo propósito no era otro que demostrar que cualquiera podía tocar una marimba y que tuvieron una notable popularidad y presencia en los medios de comunicación. 

Gloria Parker (1922-2022), Gloria Parker and Her Orchestra (considerada como “La Princesa de la Marimba”, si bien también fue una solvente intérprete de la armónica de cristal), Arlene Stouder y su Marimba Band, y Vera McNary Daehlin (1923-2015), alumna de Musser, llamada “Primera Dama de la Marimba” (con su marimba blanca), y su quinteto Marimba Coeds, formado además de por la propia Vera por las hermanas Shirley y Carol Gray, y “Strawberry” y Mary Louise Freleigh.

Vera McNary Daehlin (1923-2015)
Facebook: First Lady of the Marimba Vera McNary Daehlin Tribute Group.

Vera, además formó durante un tiempo, en la década de los 50’, dúo con con Mary Lagerquist (1933-2011), en los 60’ con Jim O’Daniel, con el nombre de The Marimbos, y finalmente en la década de los 90’ con Bonnie Boss, en el espectáculo The Marimba Magic of Daylin and Boss.

Con anterioridad, en la década de los 50’, encontramos el dúo Delightful “Melody Marimbist Extraordinary”, formado por Barbara Schaumburg (n. 1937), alumna directa de James Dutton, luego conocida como Brabec por contraer matrimonio con Harry Brabec (1927-2005), legendario percusionista de la Chicago Symphony Orchestra y luego humorista, y Susan Skoog. Relacionado con esta tendencia encontramos también en los años 40’ la Orchestrette Clasique, formada íntegramente por mujeres, la cual estrenó el primer concierto para marimba y orquesta de la historia: el Concertino para Marimba y Orquesta op. 21, de Paul Creston, bajo la dirección de Frederique Petrides (1903-1983), estando la parte solista a cargo de Ruth Stuber Jeanne (1910-2004), violinista, timbalera y marimbista, alumna de George Hamiltom Green y Musser.

Barbara Brabec (n. 1937)
(Imagen coloreada con IA).

Volviendo a España, encontramos en 1948 la primera referencia a la actuación de una banda de marimba tradicional venida desde Chiapas, publicitada en el Cine Vegueta, de Las Palmas de Gran Canaria, en el reestreno (“copia completamente nueva”), de la película Al son de la marimba, con posterior actuación de La Marimba Lira de San Cristóbal, con su Marimba Gigante, de los Hermanos Domínguez Borraz (Falange, 29, 30 de junio, 1, 2, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 11 de julio de 1948). La actuación tuvo una especial relevancia, ya que la agrupación era muy conocida en España por lo que a continuación expondremos.

La Marimba Lira de San Cristobal (de las Casa, Los Altos de Chiapas), realizaron varias giras por Estados Unidos y Sudamérica, actuando en Europa en 1936 y apareciendo en la película Tropic Holiday (Theodore Reed, 1938), con  música de Agustín Lara (1897-1970), "La sala, tal y como la recordamos, era vasta y sombría, repleta de atriles y cinco marimbas (The New York Times, 26 de junio de 1938), en cuya secuencia inicial se desarrollada en la taberna “Posada del Farolito”, en la que puede verse a un gran número de lugareños caracterizados teniendo como referente la cultura chontal -con pantalones y camisas blancas, faja oscura y sombrero en el caso de los hombres; y huipiles, aros grandes, pañuelos en la cabeza y trenzas para las mujeres- interpretando el vals Farolito, en español. A medida que la cámara ingresa y recorre el lugar, esta se detiene un momento encuadrando en primer plano a una agrupación de marimba, que no es otra que la Marimba Lira de San Cristóbal, acreditados en el filme como The San Cristobal Marimba Band (Poveda, 2022). La agrupación también tiene una intervención destacada en una escena de boda. La película estuvo nominada a los Oscars en 1939, como mejor banda sonora adaptada realizada por Boris Morros (1891-1963).

Marimba Lira de San Cristóbal (Tropic Holiday, 1938).
(Imagen coloreada con IA).

Tropic Holiday (Theodore Reed, 1938), Farolito.

Además de tener un primer paso por Europa, aunque no hemos podido demostrar que pasaran por España (si bien tuvieron que pasar necesariamente casi con toda seguridad), como Domínguez Brothers Band, agrupación liderada por Alberto Domínguez (1906-1975), junto a sus hermanos Abel, Francisco, Ernesto, Gustavo, Armando y Ramiro, actuado en el viejo continente a mediados de los años 30’, obtenido un notable éxito gracias a sus composiciones originales. 

Alberto Domínguez Borraz (1906-1975).
(Imagen coloreada con IA).

Alberto Domínguez fue compositor de temas legendarios de la música popular latina de las décadas de los años 30' y 40', como el bolero homónimo, que fue el tema principal, de la película mexicana Perfídia (1939), (la cual fue versionada por músicos y cantantes de la categoría de interpretadas por artistas como Xavier Cugat, Los Panchos, Lucho Gatica, Nat King Cole, Luis Miguel o Plácido Domindo), un melodrama romántico ambientado en París, dirigido por William Rowland (1898-19893), protagonizado por Domingo Soler (1901-1961) y María Teresa Montoya (1900-1970), el cual también se incluyó en la mítica película Casablanca (Michael Curtiz, 1942), además de otras dieciséis películas, siendo además, así mismo, el autor del tema principal, una canción-bolero, de la película Al son de la marimba (1940), dirigida por Juan Bustillo Oro (1904-1989), la cual desarrollaba su historia en Chiapas, protagonizada Fernando Soler (1896-1979) y Sara García (1892-1980), en la cual también se incluyó su éxito Frenesí (la cual fue sido versionada por músicos y cantantes de la categoría de Artie Shaw, Ray Charles, Glenn Miller, Dave Brubeck o Linda Ronstadt). Al son de la marimba, tuvo un éxito sin precedentes, estando en cartelera, si bien intermitentemente,  más de dos décadas en España, teniendo siempre la calificación de “tolerada, apta para menores o blanca”.

Perfidia
Lira de San Cristóbal con Lupita Palomera (1913-2008) 
(Víctor, 75940-A)

Cartel anunciador Al son de la marimba.

En la escena, en la cual se interpreta la canción que da el título al film, aparece la agrupación de los Marimba Lira de San Cristobal, de los Hermanos Domínguez.

 Escena de la película Al son de la marimba. 

Con mucha menos repercusión, encontramos en España venida desde México, más de una década después, la canción del siempre inspiradísimo Agustín Lara, Marimba (Oye la marimba), incluída en la película Ansiedad (1953), protagonizada por el galán Pedro Infante (1917-1957), la actriz Libertad Lamarque (1908-2000), y dirigida por Miguel Zacarías (1905-2006).

Justo una década después se estrenó Cristo Negro (1963), dirigida por Ramón Torrado (1905-1990), protagonizada por René Muñoz (1938-2000) y María Silva (1941-2023), donde aparece la agrupación Maderas de Mi Tierra, dirigida ya en su segunda etapa por Higinio Ovalle (1905-1981), hijo de José Cornelio Ovalle Bethancourt, quién fundó la marimba Maripiano Ovalle a comienzo de siglo, y hermano Benedicto Ovalle. 

Carteles publicitarios de Ansiedad y Cristo Negro.

Con anterioridad, el primer documento cinematográfico estadounidense en el aparece una marimba fue una película experimental de 10 minutos de duración titulada La Fiesta (Warner Bros. Pictures, The Vitaphone Corp., 1926), donde se probó el sistema Vitaphone, sincronizando imagen y sonido (con un gramófono), en el que se recrea una escena de ambiente español inspirado en la tarbena de Lillias Pastia de la ópera Carmen. En la escena se puede apreciar tres instrumentistas tocando una marimba: Joe Green, Paul Farmer y Eric Pharo, acompañando a la Vitaphone Symphony Orchestra, el Coro del Metropolitan de New York, todos dirigidos por Herman Heller (1881-1959).

 

La pieza musical se divide en cinco secciones: a) coro, orquesta y marimba, b) pasodoble (bailado por Eduardo Cansino y Elisa Cansino -padre y hermana de Rita Hayworth-), c) coro, orquesta y marimba, d) habanera, titulada Tu Habanera, cantada por la soprano Anna Case (1889-1984), y e) concluyendo con una pequeña coda otra vez interpretada por el coro, junto a la orquesta y marimba. Ya en 1937 apareceria un grupo musical con dos marimbas en la séptima película de los Hermanos Marx, Un día en las Carreras, dirigida por Sam Good (1883-1949).

La Fiesta (Warner Bros. Pictures, The Vitaphone Corp., 1926),

Muy distinta, también contamos con una película intitulada de 8:48 minutos de duración, filmada años antes, el 20 enero de 1929 en Aguas Calientes (México), producida por la Twentieth Century-Fox Film Corporation, en la que se desarrolla una escena ubicada en un patio de lo que parece ser un resturante. En ella aparecen un grupo de mariachis primero (con violín, dos guitarras y dos cimbalones), interpretando primero un pasacalle después un vals rápido  y una orquesta de marimba, amenizando el almuerzo a los comensales. La agrupación consta de cinco intérpretes de marimba (tres en la marimba grande, dos en la tenor), ataviados igualmente de mariachis, distribuidos en dos instrumentos, un violonchelo y un contrabajo, primero interpretando una canción melódica. Según avanza la pieza uno de los instrumentistas de marimba deja el instrumento desplazándose al frontal para tocar un par de flexatones (uno en cada mano). Posteriormente entran en escena de nuevo los mariachí que acompañan con un pasodoble a dos bailarines (la mujer de suspuesta flamenca con falda de volantes y mantón de Manila, el hombe vestido de torero, ambos con castañuelas), finalizando con la típica expresión: Olé!!!!. Finalmente de nuevo, la agrupación de marimba vuelve a intervenir brevemente con un vlas, esta vez con el solista anterior tomándo una sierra musical. Muy posiblemente la agrupación pudiera tratarse de los chiapanecos Hermanos Olvera.

Aguas calientes (México, 1929)

En encontramos por primera vez el nombre de Andrés Cañas (nacido el 30 de noviembre de 1912 en Santa Tecla, El Salvador), concretamente, el 18, 19, 21, 25, 30 de octubre y 1 de noviembre de 1949, se presentó en el Teatro Arnau, la Marimba del Salvador de Andrés Cañas (La Vanguardia, 18, 19, 21, 25, 30 de octubre, 1 de noviembre de 1949).

Andrés Cañas.

Recordemos que el apellido Cañas, estuvo asociado a la agrupación Azul y Blanco (homónima de la guatemalteca, y otros nombres), de los hermanos Salvador y Paulino Cañas, y que con mucha probabilidad sería el germen de la posterior Orquesta Marimba Alma Salvadoreña y finalmente la Marimba de Andrés Cañas. La agrupación, durante su periplo por Europa, fueron detenidos e interrogados en Francia por la Gestapo, siendo acusados de espías y llevados a un campo de concentración. Finalmente fueron liberados por el diplomático y periodista Alfonso Antonio Salazar Zepeda (1927-2016), que por aquel entonces trabajaba para la embajada de El Salvador en Francia.

En la ya orquesta de Andrés Cañas -como Andrés Cañas y su(s) Marimba(s)-, se puede confirmar el cambio de paradigama de estas agrupaciones tras la Guerra Civil en España, en todo a lo que se refiere de contextos, orgánico, repertorio y proyección. Desde finales de diciembre de 1949 y desde enero a abril, de 1950, en marzo de 1951 y en octubre de 1952, en sesiones de tarde y noche, estuvo en la Sala Trocadero “Tras múltiples esfuerzos y sacrificios, la dirección de Trocadero ha conseguido contratar para estas inmediatas fiestas a la orquesta típica y auténticamente americana de Andrés Cañas” (Baleares: Órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., 13, 15, 16, 17, 21, 22 de diciembre de 1949; La Última hora: periódico de información, literario y artístico, 23, 24, 25, 27, 28, 29 de diciembre de 1949 y 2, 3 y 4 de enero de 1950; La Almudaina: diario de la mañana: avisos, noticias, 2, 7, 9, 12, 19, 21, 25, 26, de febrero, 4, 9, 12, 14, 16, 18, 19, 22, 23, 25, 26, 30, 31 de marzo, 1, 4, 5 de abril de 1950; La Última hora: periódico de información, literario y artístico, 22 de marzo de 1951; La Almudaina: diario de la mañana: avisos, noticias, 12, 16, 19, 22, 28 de octubre de 1952).

(Baleares: órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., 
15 de diciembre de 1949, pág. 4).
(Imagen restaurada con IA).

(Baleares: órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., 
24 de diciembre de 1949, pág. 2).
(Imagen restaurada con IA).

Encontramos, un año después, una curiosa noticia difundida por la agencia EFE, en varios periódicos de la época, en el que un grupo de marimba pudo originar un conflicto internacional durante la celebración de los VI Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1950: “PUERTO PRÍNCIPE. Un incidente ha ocurrido en la inauguración de los juegos olímpicos centroamericanos, que ha tenido lugar en el palacio presidencial de Haití, cuando una marimba guatemalteca interpretó la borinqueña en vez del himno nacional norteamericano, durante una recepción a la que asistía una delegación puertorriqueña. Entonces los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico entonaron este himno. El embajador presentará una protesta” (El Pueblo Gallego, 3 de marzo de 1950).

Así mismo de nuevo, la agrupación de Andrés Cañas se publicita el 3, 4, 6, 8, 13, 17, 20, 21, 23, 24 y 27 de octubre de 1953, tuvieron un nuevo contrato para actuar en la Sala de The y Fiestas del Salón Rigat, (La Vanguardia 4, 6, 8, 13, 17, 20, 21, 23, 24 y 27 de octubre de 1953) y en la Sala de Fiestas J’Hay de Madrid (Pueblo: Diario del Trabajo Nacional, 12 de noviembre de 1955). Antes, en 1949, la orquesta estuvo actuando en el Teatro Arnau de Barcelona (La Prensa: diario de la tarde de información mundial, 20 de octubre de 1949).

“Hemos oído este conjunto, y no salimos todavía del asombro. Diez hombres sobre una tarima, que alcanzan el límite del ritmo, de la cadencia y de la armonía, sin rozar ni por asomo la estridencia, y sin romper por un momento la plástica siquiera en su conjunto. Esto es la orquesta de Andrés Cañas. En increíble que todo ello pueda obtenerse sin piano y sin un violín siquiera. Especializados lógicamente en música americana del Sur, interpretan así mismo todos los géneros con igual soltura y precisión igual. Fue tal el éxito obtenido en el día de su presentación, que el público rompió su habitual postura silenciosa para aplaudir intensamente al final de cada una de las composiciones".


(Baleares: órgano de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S., 
24 de diciembre de 1949, pág. 7).
(Imagen coloreada con IA).

Está claro por el comentario y la propia imagen que este ya es un conjunto que podemos catalogar como de música de baile o música ligera, en la que la marimba es un instrumento más junto a una nutrida sección de percusión, instrumentos de viento, y contrabajo, destacando la figura del líder, Andrés Cañas, en cual se presenta como instrumentista de clarinete y saxofón. Con toda seguridad el otros de los miembros destacados sería el vocalista (sin descartar que fuera el propio músico salvadoreño).

Andrés Cañas junto a Agustín Lara.
(https://elterrenopalmademallorca.wordpress.com)

En septiembre de 1952 la bailarina, coreógrafa y antropóloga estadounidense Katherine Dunham (1909-2006), se presentó en el Teatro Windsor de Barcelona con su Compañía de Arte Negro, dirigida musicalmente por Robert Cornman (1924-2008), en la que “la percusión de los tambores y las marimbas adquiere frecuentemente señalada preponderancia” según la reseña (La Vanguardia 21 de septiembre de 1952).

Katherine Dunham en 1955.

Encontramos el programa de fiestas del año 1954, del barrio barcelonés de San Andrés del Palomar,  en el cual podemos encontrar la siguiente información: “Martes, día 30. Noche, a las 10'30 FESTIVIDAD DE SAN ANDRES LUCIDO BAlLE DE SOCIEDAD con la presentación de la Orquesta Gran Kursaal y su Marimba Brasileña, con su cantor James Castel” (Programa Oficial de la Fiesta Mayor de San Andrés del Palomar, Barcelona, 1954).

En el Gran Salón Verdi de Barcelona, actuó en numerosas ocasiones la llamada Marimba Brasileña, junto a la Orquesta Kursaal y el cantor James Caster (que no Castel), entre septiembre de 1950 y enero de 1953 “Gran baile con obsequios” (La Vanguardia, 23, 30 de septiembre, 1, 7, 8, 11, 12, 14, 15, 21, 22, 28, 31 de octubre, 1, 4, 5, 11, 12 de noviembre, 3, 10, 16, 17, 23, 24, 29, 30 de diciembre de 1950, 5, 14, 25, 28 de enero, 10 de marzo, 21 de abril, 2, 5, 26 de mayo, 11 de octubre de 1951, 11, 31 de octubre, 8, 15, 22 de noviembre de 1952, 10 de enero, 11 de abril, 23 de mayo de 1953). También actuaron la Nochevieja de 1951 (La Vanguardia, 30 de diciembre de 1951). El 6 enero de 1951 actuarían en la Fiesta Mayor de Pla de Cabra (desde 1954, Pla de Santa María), en la provincia de Tarragona (Diario Español, 5 de enero de 1951).

Xavier Cugat (1900-1990), a lo largo de toda su carrera tuvo una relación especial con la marimba, instrumento que utilizó con gran asiduidad y protagonismo, tanto en sus actuaciones en directo como en grabaciones, entre las cuales destacada su célebre álbum Merengue by Cugat (Columbia, CL 733), de 1955, donde la marimba tiene una intervención destacada. El prestigioso marimbista José Bethancourt Castellanos (1906-1978), fue miembro de su orquesta, a partir de los años 60', además de tener encuentros con Pedro Calonge (El Eco de Canarias, 1 de noviembre de 1967) y con Andrés Cañas.

Xavier Cugat junto a la Orquesta de Andrés Cañas (izquierda) 
y saludando a Pedro Calonge "El Rey de la Marimba" (derecha).

Durante los meses de junio y julio de 1950 se publicitó en la Terraza Jardín Rialto, de Valencia: "El mejor conjunto presentado hasta hoy en Vailencia. Escuche sus melodiosas canciones es sudamericanas todos los días tarde y noche, en Terraza Jardín" (Jornada: diario de la tarde, 12, 14, 15, 16, 17, 19, 23, 29 de junio y 1, 2, 4, 5, 13, 14, 15, 17, 18, 20. 21, 22, 24 de julio de 1950). Si bien también las encontramos con la denominación de Marimba de El Salvador.

Jornada: diario de la tarde, 12 de junio de 1950.

Se traslada en 1956 haciéndose fija en varias salas, Casablanca de Madrid “la sala más agradable de España” o “la sala más distinguida”, el Parque-Jardín Villa Rosa o Pasapoga, la orquesta de Andrés Cañas y sus Marimbas de El Salvador, volviendo a actuar el 2 de junio de ese mismo año en la inauguración de los jardines del Restaurante La Masía de Barcelona (La Vanguardia, 2 de junio de 1956). El 15 y 16 de agosto actuaron en “el entoldado de verano” de la Plaza del Diamante de la misma ciudad (La Vanguardia, 15 y 16 de agosto de 1956).

 La Vanguardia, 15 de agosto de 1956).

Otros de los feudos de la Orques de Andrés Cañas fue Titoo's, la sala de fiestas mallorquina de referencia en los años 60' (datando su inauguración de 1923), que llegó a ser la más importante de Europa.

Debido a su calidad y gran experiencia, Andrés Cañas, junto a su orquesta, también tuvo una proyección discografia comercial en España, aprovechando repercusión como excelente director y lider de su agrupación, conocida en las salas de fiesta más importantes de nuestro país, expecializado en música la latinoamericana y sus ritmos más característicos.

Es a partir de 1967 cuando surge la singular figura de Pedro Calonge "El Rey de la Marimba", del que rendimos amplia cuenta en un artículo anterior, y del cual aconsejamos su lectura y que puede ser consultado en Pedro Calonge "El Rey de la Marimba".

Pedro Calonge.
(Fuente: gladyspalmera.com)
(Imagen coloreada con IA).

El 10 de junio de 1958, se publicita en el ABC (Edición de la mañana, pág. 62), en la sala Pasapoga de Madrid: "Presenta. Tarde y noche con gran éxito, otro de sus grandes programas internacionales: Les Fokkers, Alex and Dita Aldott. Los Ronda y Dino & Elvi, con las famosas orquestas de Humberto Rodríguez y sus marimbas de Guatemala y Laredo con sus violines" (ABC, 10 de junio de 1958).

Días después encontramos, de nuevo en la publicidad de ABC, en la sala Casblanca de la capital de España la orquesta de Humberto Rodríguez y sus Marimbas Guatemaltecas "Nuevo ritmo" (ABC, 26 de junio de 1958).

Tras pasar por las salas madrileñas Pasapoga y Casablanca entre enero y octubre de 1958 (ABC, 26 de enero, 16 y 30 de marzo, 4, 10 y 26 de junio, 10 y 19 de octubre de 1958), el Restaurante La Masía de Barcelona presentó el debut del célebre Humberto Rodríguez y sus Marimbas de Guatemala, con sus cantantes Héctor del Prado y Miguel Ángel Morales (La Vanguardia 20 de julio 18 y 21 de septiembre de 1958). También actuaron en el mismo local los días 22, 27 y 29 de mayo de 1960 (La Vanguardia 22, 27 y 29 de mayo de 1960) y en la Sala Jardínes de Granada, a finales de año “De nuevo en Barcelona” (El Noticiero universal: diario independiente de noticias, avisos, comercial y de anuncios, 3 Diciembre 1960).

                                                     (ABC, 10 de octubre de 1958).
(Imagen mejorada y coloreada con IA).

Hemos podido constatar que esta agrupación con el nombre de Les Marimbas du Guatemala, giró por toda Europa, junto al cantante Héctor Prado, grabando ese mismo año un disco vinilo con diez temas, cinco por cara, en Francia titulado Danse en Marimba (Bel Air, 321.003), pudiendo obser en la portada que el instrumento al que hace referencia el nombre y título, tanto de la agrupación como del disco, no aparece el instrumento en cuestión.

Les Marimbas du Guatemala (Danse en Marimba)

Ya en 1960, encontramos un curioso artículo en forma de anecdota, relacionado con el genio de la pintura Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) y el poeta y dramaturgo francés Jean Cocteau (1889-1963), a propósito de la adquisión del primero de una marimba africana (exactamente un balafón): El instrumento musical que hay en casa de Picasso es una marimba, que gusta tocar Jean Cocteau.” (Pueblo: Diario del Trabajo Nacional, 25 de febrero de 1960). “De poco le sirve a Pablo haber trabajado con Ravel o Stravinsky! Yo le he dado lecciones en su casa de Cannes” (Jean Cocteau) (Pueblo: Diario del Trabajo Nacional, 13 de julio de 1960).

Pueblo: Diario del Trabajo Nacional, 13 de julio de 1960.

(Imagen coloreada con IA)

A finales de los años 50’ y comienzos de los 60’, volvemos a encontrar nuevas reseñas con relación a la marimba en la radio, dentro de las llamadas Guías del Radioescucha de Radio Nacional de España en Barcelona, emisiones relacionadas con la marimba como “22:15, Nocturno para Marimba”, sin dar más datos (La Vanguardia, 10 de septiembre de 1958). “20:45 Cascada de marimbas” y “16:50, 20 minutos con la marimba”, Radio Nacional de España, emisión en Frecuencia Modulada (La Vanguardia, 14 de junio de 1959 y 13 de noviembre de 1960). “14:15, La orquesta de hoy: Las marimbas de Hermanos Paniagua” (La Vanguardia, 5 de julio de 1961). “22:15 Ritmo en las marimbas” (La Vanguardia, 24 de agosto de 1961). “13:15, Al compás de las marimbas (La Vanguardia, 23 de agosto de 1962), etc.

En 1963 encontramos el primer anuncio de una tienda especializada cuando Casa Alberdi de Barcelona publica el siguiente anuncio “ALBERDI - MONTSENY, 45. Ofrece marimbas, xilofones vibratorios nacionales y extranjeros” (La Vanguardia 11, 13, 20, 25, 27, 29 de diciembre de 1963 y 3 de enero de 1964).

Con motivo de la Feria de Muestras de 1966 “Llegada de mariachis mejicanos. Presentado por Enrique Brayon. Director artístico de Telesistema mejicano, llega a nuestra ciudad, hoy sábado, el grupo de mariachis que procedentes de Méjico vía Madrid, acuden a Barcelona para dar mayor realce y colorido al pabellón de Méjico. Junto con ellos son esperados el ballet folklórico Azcian, de Silvia Lozano, y el grupo de típicas marimbas” (La Vanguardia 4 de junio de 1966).

Años después, en 1971, con motivo del día de México en la Feria de Muestras Iberoamericana de Sevilla podemos leer: “A continuación las autoridades asistentes e invitados giraron un recorrido a los diferentes stands que componen el pabellón ocupado por los representantes del país azteca, donde fueron obsequiados con un vino da honor, amenizando el acto un típico conjunto de marimbas” (La Vanguardia 21 abril de 1971).

El 29 de mayo de 1971 actuaron por primera vez en España la Marimba Nacional de Guatemala, en doble sesión de tarde y noche en el Parque de Atracciones de Montjuich en Barcelona. El grupo actuó a diario en el mismo recinto al menos durante dos semanas (La Vanguardia, 2, 5, 6, 8, 9, 10, 11 y 13 de junio de 1971; Hoja oficial de la provincia de Barcelona, 31 de mayo y 7 de junio de 1971).

Podemos concluir que desde la finalización de la Guerra Civil hasta los años 70’, las principales agrupaciones conocidas como marimbas fueron las de Andrés Cañas y sus Marimbas de El Salvador, Marimba Brasileña, Humberto Rodríguez y sus Marimbas de Guatemala y la Marimba Nacional de Guatemala. Andrés Cañas (del que no tenemos constancia de que tocara la marimba y sí el clarinete), y su Conjunto grabó en numerosas ocasiones junto a cantantes mexicanos como Adan Larin o Maria Luisa, temas latinos tanto rítmicos como el merengue Apriétame o “melódicos” como Arrullo Tropical. De la Marimba Brasileña no tenemos más noticias. De la Marimba de Humberto Rodríguez hemos podido encontrar numerosas reseñas discográficas, junto a los cantantes Héctor del Prado y Ramiro Arango, todas relacionadas con ritmos latinos de moda como la rumba, el chachachá o el mambo. De la Marimba Internacional de Guatemala lamentablemente tampoco disponemos de más datos lamentablemente.

Los espacios y contextos están mucho más focalizados a las salas de baile y salas de fiesta, con un repertorio en el que ya no tienen cabida las transcripciones de la música clásica o folklórica y popular, centrándose exclusivamente en ritmos latinoamericanos bailables tan de moda en el momento. Podemos afirmar que tras la Guerra Civil, las orquestas de marimba ya no tienen carácter de exhibición, pasado a ser agrupaciones que amenizan exclusivamente bailes y otros eventos de entretenimiento. Por esta razón y por influencia de las big bands norteamericanas las orquestas de marimba amplían definitivamente su orgánico con instrumentos de viento, violines, etc., con el fin de dar mayor variedad tímbrica a la hora de abordar un repertorio que podría llegar a interpretarse en una noche, en torno al medio centenar de piezas.

Es necesario destacar la figura de Pedro Calonge, conocido como el “Rey de la Marimba”, y del que no tenemos muchas más referencias. Sería muy interesante el conocer su puesta en escena (en solitario al parecer), que tipo de repertorio abordaría, su instrumento y técnica, así como su valor.

@ Claudio Cascales 


CODA.- Un dato más, el grupo musical Los Bravos, comercializaron un tema ese mismo año de 1974, con el cantante Henry Segür (n. 1948), titulado Ma Marimba, incluído en un single “Lleno de ritmo, con una trepidante percusión, y que ha tenido de entrada una notable acogida. De nuevo Los Bravos en órbita”. En la cara B se encontraba el tema Down (Decca, 6.11.536). Ma Marimba estaba compueste por el propio Henry Seür y el guitarrista del grupo Antonio Martínez (1945-1990). 

Los Bravos (Decca, 1974).


Tema original.














HISTORIA DE LA MARIMBA EN ESPAÑA DENTRO DE LA MÚSICA ACADÉMICA, DESDE LOS AÑOS 60’ HASTA FINALES DEL SIGLO XX

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